Jacob García de Rueda
Estimada Rosa, te agradezco mucho por tu comentario.
La terapia Somatic Experiencing (SE) se basa en la idea de que el trauma no solo se procesa a nivel cognitivo, sino también a nivel emocional y corporal.
Cuando una persona vive un evento traumático (accidente de tráfico, desastres naturales como la Dana de octubre pasado, explosiones o incendios, guerras, pérdidas significativas, violencia sexual, física o emocional...) su sistema nervioso permanece activado y desorganizado de forma crónica y su cuerpo se queda atrapado en los recuerdos de la experiencia traumática: la persona se sienta desbordada, desorientada o constantemente en alerta. Puede experimentar sensaciones de pavor, bloqueo, impotencia o adrenalina residual. Los impulsos defensivos del cuerpo pueden haber quedado suspendidos. Por ejemplo, si la persona quiso huir pero no pudo, esa energía quedó atrapada en su sistema.
SE ayuda a que el cuerpo "complete" esos movimientos de defensa, ayudando a la persona a liberar ese impulso no resuelto; a reconectar con el aquí y el ahora de su cuerpo y sus emociones; a que la persona aprenda a reconocer y explorar en su cuerpo esas sensaciones, para que pueda liberar en el presente la energía residual que quedó atrapada tras el trauma y, gradualmente, restaurar la capacidad de autorregulación del sistema nervioso, restableciendo un equilibrio emocional y físico.
Para ello, necesitamos primero crear un espacio seguridad y confianza donde la persona pueda hablar de lo que vivió sin retraumatizarse.
Desde esta base de estabilidad, el terapeuta guía a la persona a explorar y observar su respiración, las percepciones corporales, el tacto, el sentido de la orientación, del peso y de la gravedad, las zonas de tensión, colapso o incomodidad, o sensaciones de "congelamiento" o "fuga" atrapadas en el cuerpo. Ayudará al paciente "desactivar" los puntos de tensión a través de micro movimientos o cambios en la postura, para liberar la carga del trauma.
El trabajo de SE no busca que la persona olvide o “supere” el trauma, sino que pueda integrarlo como parte de su historia para que no siga controlando su vida y no cause disfunción o sufrimiento crónico. En el curso de las sesiones, el paciente procesa gradualmente el trauma, en lugar de revivirlo, permitiendo que el sistema nervioso se regule de manera progresiva.
A medida que el paciente va aprendiendo a reconocer y liberar tensiones, pueda sentir la sensación de “estabilidad” o “reposo” en su cuerpo, incluso mientras mantiene la conciencia del evento traumático. Somatic Experiencing ofrece un camino para liberar la carga emocional atrapada en su cuerpo y ayudar a la persona a procesar el trauma de manera segura, sin reexperimentar el dolor de manera abrumadora. En este proceso, la persona fortalece su capacidad de resiliencia y vuelve a sentirse empoderada, en control de su cuerpo y su vida.